miércoles, 5 de julio de 2017

No me llames feminista

Cuando todo pase, será imposible que no mires en ti misma

 los estragos de tu propia anarquía



No hay un odio teórico, hay un odio práctico. Ya hay mujeres que odian al varón, que abortan a sus fetos varones, que odian la familia tradicional. Su objetivo es ironizar, mofarse y menospreciar a la familia, a los hijos, a las mujeres que amamos a nuestros hijos y a nuestros hombres. Movimientos feministas que son como sectas. Donde todas las mujeres debieran ser dominadas por una hermana mayor, por un panóptico de hembra cíclope que todo lo ve, que todo lo observa. Quisieran que todas las mujeres estuvieran viviendo dominadas por el pensamiento hegemònico de la hermandad en sororidad. No. no me llames feminista.